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Runes of Magic : The Elven Prophecy II
Con nuestra entrada en este universo de fantasía comenzará un pequeño aprendizaje sobre las distintas posibilidades que nos ofrece el título. El primer punto que conoceremos es la Colonia de Pioneros, donde tendremos todas las herramientas necesarias para crecer nuestros primeros niveles y hacer nuestros primeros contactos en el juego. Todos los habitantes del pueblo estarán deseosos de encargarnos algún tipo de misión, desde ocuparnos de la plaga de Hongos o Lobos hasta recoger cierta cantidad de madera o roca para los comerciantes locales. Nuestro primeros encargos serán muy simples, pero nos servirán como entrenamiento para nuestras aventuras posteriores. Esta primera fase es un mero trámite hasta que logremos hacernos con un nivel suficiente como para podernos internar un poco más en Taborea, y es que la ciudad de Logar será nuestro siguiente destino tras haber finalizado nuestras tareas.

Para este punto habremos aprendido todo lo relativo al combate, movimiento y uso de habilidades. Para desplazarnos por el entorno simplemente tendremos que utilizar las teclas WASD, a sabiendas de que siempre nos moveremos de frente en la posición de la cámara, que puede girarse con Q y E. El ratón puede servirnos para trasladarnos, aunque hay gente a la que se le hace más incómodo. Un clic con el botón izquierdo será necesario para movernos en esa dirección, mientras que dejar apretado el botón derecho nos permitirá controlar la cámara, cuyo zoom será afectado por la rueda central. El puntero cambiará de forma según la acción que se pueda realizar en la ubicación señalada, ya sea atacar, recoger, conversar... y simplemente pulsando el botón izquierdo procederemos a desempeñar la acción definida. Después de manejar en el entorno, llega la hora de los menús del interfaz.

Es muy probable que una acción traiga consigo una nueva ventana de interfaz. Si decidimos hablar con un personaje, se mostrará un cuadro de diálogo, o una ventana con objetos sin nos hemos propuesto comprar algo. Todos los elementos de interfaz tienen la posibilidad de ser movidos en la pantalla, de forma que si nos estorban en algún momento, podremos apartarlos sin demasiada complicación. Hay otra serie de opciones que querremos invocar a nuestro antojo, como el inventario, la ventana del personaje, ... Cada una de ellas dispone de una tecla rápida para que se muestre en pantalla: B para la bolsa, K para habilidades, C para personaje, H para gestos, L para el diario, M para el mapa... Acordarse de las mismas o tener una chuleta a mano es relativamente importante, porque nos permitirá manejarnos rápidamente en momentos de estrés. De todas formas, todas estas opciones son accesibles mediante botones en la interfaz del juego.

La bolsa es donde tendremos nuestros objetos, o al menos los que no hayamos equipado. Si colocamos el puntero sobre un elemento de inventario, rápidamente se mostrará información sobre el mismo, y si hemos equipado un elemento similar se comparará con él. El botón derecho nos permite usar los objetos, y el izquierdo los recoge para moverlos o deshacernos de ellos. La bolsa puede dividirse en varias pestañas, aunque inicialmente sólo tenemos acceso a dos, de forma que la capacidad de elementos que podemos portar será bastante limitada. Existen mejoras que nos permiten acceder a más pestañas, pero hasta entonces tendremos que mirar mucho que objetos recogemos, y como vendemos los que no queremos. Algunos elementos pueden agruparse ocupando un único espacio, como es el caso de las pociones, runas, pergaminos, objetos de misiones comunes, ...

La ventana de personaje nos ofrece un resumen de nuestras características y de nuestro desarrollo actual. En la misma podremos observar el equipo que portamos actualmente, además de los puntos de experiencia que nos restan para subir de nivel, que clases estamos desarrollando... En el menú de habilidades será donde desarrollemos las mismas mediante los puntos de talento que se adquieren junto con la experiencia, aunque el nivel de una habilidad nunca puede superar el nivel del personaje en la clase afín a dicha habilidad. Aprender a usar estas capacidades es lo que nos permitirá ser verdaderamente efectivos en Taborea, y es necesario comprender como su uso va desgastando una cantidad definida de puntos de energía, de forma que hay que saber restringir el uso de estos poderes cuando nos veamos más debilitados y no tengamos demasiados puntos disponibles.
(en desarrollo)
José Álvaro Sañudo Díaz